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¿Sabéis lo que es jugar al rol con un bebe en casa?

Lo confieso, jugar al rol es una de mis pasiones. Comencé a jugar al rol cuando tenía 12 años, mi primo tuvo la culpa, tengo ya 40 y me sigue apasionando tanto como el primer día. Pero esta historia ya la contaré en otra entrada.

Jugar al rol con un bebe, el bebe rolero

Tener un bebe

Desde entonces he jugado mucho al rol, principalmente como director. En mayor o menor medida he conseguido compaginar mi actividad estudiantil o laboral con la que hoy en día considero mi afición más longeva. Pero algo cambió en 2015. Nació mi hija.

No os voy a hablar ahora de lactancia materna, crianza respetuosa, sillas de coche a contra marcha, alimentación autorregulada (BLW), porteo, ni los otros mil temas que han orbitado en mi vida en estos casi tres años que tiene mi niña.

Esto es un blog de rol y juegos de mesa, y de eso os voy a hablar.

Puedo decir con certeza, que durante los cuatro primeros meses, de lo único que me acordé fue de ejercer mi rol de padre. Posiblemente el rol más complicado que he interpretado en mi vida, y con el que más px he ganado. Pasado ese tiempo, el mono rolero volvió progresivamente.

La madre de mi hija y yo tenemos gustos lúdicos similares, en lo que al rol se refiere al menos. Por lo que desde que estoy con ella, jugar al rol ha sido algo que se hacía con la familia y amigos. Aunque en raras ocasiones también jugábamos por separado, y eso era siempre que ella tenía algo que hacer y no podía jugar conmigo.

Pero claro, tener un bebe en casa es un trabajo para dos. Y aunque la madre se lleve el peso gordo a causa de la lactancia, sin que el padre se encargue de otras muchas tareas, la crianza de un bebe se hace muy cuesta arriba. Pero creo que me estoy poniendo demasiado pesimista y tremendista al respecto. Lo confieso, los seis primeros meses llevé regular lo de tener un bebe en casa.

Y es que cuando dicen las malas lenguas eso de “tener un bebe te cambia la vida” se quedan algo cortos. Lo que no te dicen es que, por norma general, y a pesar del trabajo que da, te la cambia para mejor.Jugar al rol con un bebe, Aroa leyendo en la Fnac

Jugar al rol con un bebe en casa

Estoy muy contento de tener a mi hija en casa, pero también soy consciente de que me limita para muchas de mis antiguas aficiones, y una de ellas es el rol.

Desde hace ya casi tres años solo he podido sentarme en una mesa a jugar al rol en dos ocasiones, y en ambas ocasiones fue como master para iniciar a unos amigos. Para suplir esta carencia, he optado por alternativas como el rol por foro, y algunas plataformas que existen en la red para este fin. También ha aumentado mi tiempo de lectura, de visionado de series, el consumo de podcast, y, sobre todo, la creación de mi propio juego de rol llamado Xannuna.

Pero echo mucho de menos el sentarme en una mesa a “viajar por mundos de fantasía con amigos y desconocidos”.

Paso muchas horas jugando con mi hija, y ya he aprendido que cuando estoy con ella me es imposible hacer otra cosa que no sea estar con ella. Es una pequeñaja que reclama mucha atención y le encanta jugar con sus padres. Y aunque tanto a la madre como a mí nos encanta, tengo que confesar que nos falta algo de tiempo libre para nosotros.

El tiempo del que disponemos es en el que ella duerme. Pero, duerme poco y mal. No se cómo lo consigue, pero es capaz de recargar sus energías en tiempo record. Y una vez recargadas esas pilas, son horas de diversión ininterrumpida.

“Hay juegos de rol para niños” diréis algunos. Lo sé, e imaginaros que os lo digo con cara de mucha pena. Pero mi niña esta en esa edad en la que no es capaz de mantener la atención en algo por más de 30 min, con suerte. Juega con mis dados, le encantan. Leemos juntos, cada uno a su nivel. Y jugamos al rol, a su nivel.

Su juego favorito son sus manos. Las pone como si de una persona se tratase y comienza a reclamar a “Mama mano” y a “Papa mano” para que jueguen con “Bebe mano” al escondite, a las casitas, etc… Miro con una sonrisa siempre que pone voces a sus muñecos y me entrega a mí otros para que interactúe con los suyos. ¡Ay de mí si suelto el muñeco que me ha dado!

Jugar al rol con un bebe, Aroa se lee el manual

Concluyendo

Aunque no he podido aún guiarla para tener una pequeña aventura en casa, voy plantando los cimientos.

Deseo que pasen unos meses y pueda comenzar a introducirle ciertas reglas y mecánicas en los juegos que compartimos.

Deseo poder volver a quedar con amigos para jugar al rol en una mesa.

Deseo que dentro de unos años ella sea la que me prepare a mí una aventura.

Deseo que comparta conmigo esta afición repleta de viajes imaginarios y de increíbles historias.

Deseo que dentro de unos años ella me ayude a escribir una buena historia que plasmar en un buen juego de rol.

Pero lo que más deseo hoy en día, es que mañana al despertarse “Bebe mano” llame a “Papa mano” y charlen un rato sobre lo que el pequeño tigre le dijo a su amigo el tiburón.

El tigre y el tiburón de Aroa


Abroyakin

Sin armadura ni escudero me enfrento a cualquier molino.

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