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El crimen del rol: “… Y mato porque me toca“. Muy sutiles.

Foto de archivo del crimen del rol

Uno de los detenidos por el Crimen del juego del rol, en una imagen 1994. SANTOS CIRILO

El 14 de agosto, hace tan solo unos días, en la web del “EL PAÍS”, colgaron un artículo publicado hace ya veintitrés años. Por aquellos entonces yo tenía 17 años, y llevaba ya casi cinco años jugando al rol, y he de confesar, que no leía la prensa.

Pero aquella noticia caló hondo en la sociedad española, no hacía falta leer la prensa o ver los telediarios para enterarte de que dos mal nacidos, jugando a un juego de rol (de aquí la lucidez de los medios para bautizarlo como “el crimen del rol”), habían matado a un hombre que salía de trabajar con la paga en el bolsillo. Ese fue el mensaje base que nos llegó a todos, aunque, como era común en aquella época, la noticia se fue modificando de boca en boca y acabaron escuchándose verdaderas barbaridades. Ojo, que no estoy diciendo que lo que le hicieron esos dos tipejos a Carlos Moreno aquella noche no fuera demencial.

Repercusión en el tiempo del "crimen del rol"

El crimen del rol fue tan mediático en su momento que hasta hoy día si escribes en una búsqueda de Google “crimen del…” uno de los resultados que te sale para completar es “…rol”

[plegar]

Mis padres se preocuparon, sabían que yo jugaba al rol con mi hermano y estaba empezando a jugar fuera del ambiente familiar con amigos. Tanto a mi hermano como a mí nos interrogaron sutilmente durante mucho tiempo mostrándonos su preocupación por lo que hacíamos en aquellas sesiones de juego. Y es que la cantidad de mierda que lanzó la prensa sobre los juegos de rol fue ingente, tanto la escrita como audiovisual.

No hace falta ya decir que lo que hicieron aquellos dos tipos no fue a causa del juego de rol, ese tema ya ha sido tratado en numerosas ocasiones, y está demostrado que el juego fue solo una excusa para llevar a cabo el crimen que sus trastornadas mentes le pedían cometer.

No soy criminólogo, ni psiquiatra, ni ningún tipo de especialista que sea capaz de hacer ningún tipo de tesis sobre el crimen del rol. Pero no me hace falta ninguna titulación de este tipo para entender que lo que hizo la prensa por aquellos entonces fue abrazar una noticia macabra y cargar la culpabilidad sobre una afición muy novedosa por aquellos entonces.

Hubo meses, después de este crimen, en las que los juegos de rol se retiraron de las librerías donde se vendían. Los tenderos del sector (por aquellos entonces no especializado) temían las repercusiones de tener ese tipo de libros en sus estanterías. Pero claro, aquel era un nicho de negocio en el que apenas había alguna empresa española que pudiera defender sus intereses.

Mi opinión

Rancio e irrespetuoso.

Os comparto el enlace al artículo de aquella primavera de 1994, que ha vuelto a publicar el periódico en su web el pasado 14 de agosto. Advierto que es largo y pesado de leer.

Rancio e irrespetuoso son las dos características que le doy al artículo republicado por “EL PAÍS”. Lo de Carlos Moreno fue una verdadera tragedia, si, indiscutible. Un acto abominable pertrechado por dos tipos con maldad. No enfermos mentales, no, malvados de verdad.

Pero la forma en la que estigmatizan una afición, por aquellos entonces totalmente minoritaria…, me hace realmente replantearme, aún más, lo poco que me creo hoy en día las noticias que nos dan en los medios oficiales.

No hay nada más que leer los comentarios que tiene el artículo publicado para que se den cuenta de que hoy en día, los juegos de rol no son tan minoritarios como entonces. Hoy en día hay grandes empresas españolas que viven de este mundo. Hoy en día, no hace falta demostrarle a nadie que los juegos de rol no solo son inofensivos, sino que además están empezando a introducirse en la educación, como una herramienta más.

Hace unos años, escuché un podcast de una chica llamada Elena, la cual junto con un criminólogo desentrañaban los entresijos de este horrendo crimen, y que, desde mi punto de vista, daban un verdadero repaso de prensa a este artículo del que hoy os hablo. Por si queréis escuchar el podcast y enteraros de que paso aquella noche claramente, sin que juzguen a nadie más que a aquellos que cometieron ese asesinato sin sentido, os lo enlazo desde Ivoox.

Por último solo puedo mostrar mi repulsa hacia el artículo de “EL PAÍS” por su poco valor periodístico. Aunque esta repulsa es ampliamente superada por la que siento hacia esos dos asesinos que a día de hoy viven su vida ya fuera de la cárcel.

Podcast recomendado: 2015-2-5 Elena en el País de los Horrores. El crimen del rol.

 


Abroyakin

Sin armadura ni escudero me enfrento a cualquier molino.

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